Ejemplo de un análisis crítico del discurso[1]

 

 

Gladys Cepeda y Gladys Mujica[2]*

 

 

            1. Introducción

 

            Cuando se emite o recibe un mensaje, no sólo es importante el significado de lo que se dice, sino que también la intención, explícita o implícita de identificación, de decir yo soy quien hablo y yo soy tal persona: y así quiero que me perciban. De este modo, y como lo postula Cicourel (1980: 102), el estudio del discurso y el amplio contexto de la interacción social que lo determinan, requiere de referencias explícitas sobre un esquema organizacional más vasto y sobre aspectos de creencias culturales, a menudo, dejadas de lado por los analistas del discurso. Es decir, la importancia de la información de las estructuras formales en el discurso depende de las condiciones locales de interacción para la asignación de la significación semántica de lo que se dice en eventos discursivos específicos. Por lo tanto, ya que el discurso varía en relación a la interacción y condiciones socioculturales, sus participantes deben hacer uso de un razonamiento abductivo inferencia) y de procesos cognitivos para articular los diversos niveles de información en los eventos discursivos reales. De acuerdo a Rumelhart (1978), la comprensión de una situación o pasaje de un texto o relato por parte de un sujeto, equivale a haber seleccionado y verificado el esquema de representaciones abstractas que se dice caracterizan los elementos de una situación, relato o texto (las claves de contextualización, según Gumperz (1978)). Esta esquematización o resumen se considera como la clave para entender los procesos de aprehensión o selección comprensiva global, por lo que el estudio de procesos resumidos de sucesos interactivos pasados puede servir como un corpus importante de datos para el descubrimiento de las propiedades del razonamiento abductivo inferencial.

            El presente trabajo reconoce la importancia de este proceso abductivo inferencial y analiza dos extractos de entrevistas, que conforman un resumen representativo del mensaje central en que el entrevistado trató de emitir sobre su identidad o imagen de sí mismo y su visión de mundo. Esta entrevista semiformal, sobre tópicos varios de conversación, en un inicio sólo tuvo el propósito de elicitar, recolectar, un habla espontánea dando preferencia, por parte del entrevistador, al turno del entrevistado o informante.

 

2. Metodología

 

            Aquí se presentan los resultados de un análisis crítico discursivo de los resúmenes de las entrevistas a valdivianos adultos, de dos grupos socioeconómicos culturales. Se analizan estos dos resúmenes de entrevistas, de 30 minutos cada una, que representan la temática central que caracteriza la visión de mundo y de sí mismos de los sujetos entrevistados. Los hablantes son adultos, de sexo masculino, pertenecientes a la generación 2 (uno 24 y el otro de 47 años de edad), miembros de dos grupos socioculturales: bajo y alto. Se trata de una submuestra representativa de un corpus más amplio de 266 hablantes (66 familias), extractado por un método probalístico, estadísticamente significativo de la ciudad de Valdivia, Chile (Cepeda et al. 1988:23-26). Los datos lingüísticos fueron recolectados por medio del método sociolingüístico directo (Francis 1983), en una situación cara a cara de entrevista semiformal, realizada y grabada por el investigador en el hogar del informante. La temática fue de interés para el entrevistado y contó con la ayuda de un cuestionario ad hoc, cuando era necesario contribuir a la fluidez de la conversación, sin advertirle sobre el propósito lingüístico de la misma. La estratificación social se realizó sobre la base de un índice que adjudicó puntajes (dentro de una escala de 7 intervalos) a variables tales como educación y trabajo del jefe de familia, barrio de residencia, muebles, aparato electrodomésticos, vehículos y servicio doméstico con que contaba el grupo familiar (Cepeda et al. 1988:27-36).

            Para el análisis, se contó con estudios lingüísticos previos de los diferentes niveles del plano autónomo de las entrevistas: análisis fonológico (segmental y suprasegmental), morfofonológico, léxico-semántico, sintáctico-semántico (transitividad, voz, modalidad), pragmático (actos de habla), contenido temático, estructura del turnos y género del texto. Para el análisis crítico discursivo mismo, se procedió a identificar los momentos más informativos de cada entrevista, labor realizada por la investigadora comunicadora social - no lingüista - sin conocimiento previo de las entrevistas. En segundo lugar, se identificaron las características del plano autónomo de los extractos de entrevistas. Luego se realizó una segunda selección textual y se dio forma a los resúmenes analizados en el presente trabajo, donde se presentó y discutió una submuestra de 2 resúmenes representativos de la generación 2. En una última etapa, se llevó a cabo el análisis crítico discursivo mismo aplicando inferencias, extensiones y analogías que permitieron formar un todo comprensivo de la información lingüística sociocultural y textual del corpus.

 

3. Resúmenes y análisis crítico

 

            3.1.      Entrevistado (B): estrato alto, 47 años (generación 2), sexo masculino.

                        Entrevistador (A): estrato alto, 35 años (generación 2), sexo masculino.

 

A : ¿Ha vivido siempre en Valdivia? desde qué año?

B : Bueno, eh, mi familia llegó a, a Valdivia hace muchísimo tiempo, pero mis padres, mi padre que era abogado, empezó a ejercer su profesión en Santiago y en tiempos   de la guerra, de la Segunda Guerra Mundial, se trasladó aquí a Valdivia, y eso fue el año cuarenta y cinco al cuarenta y seis.

A : ¿Se acuerda de los nombres de sus abuelos’?

B : Sí. Por el lado de mi padre, eh Jorge Saelz Böter y mi abuela era Emilia Böld Schill. Y por el lado de mi madre, no conocí a mi abuelo porque él murió cuando mi madre tenía once años de edad, se llamaba Waldemar Rosch Weber y mi abuela se llamaba Frida Von Hausen Róst.

A : O sea que usted tiene una fuerte ascendencia alemana.

B : Sí, Por el lado de mi padre hay un, una descendencia del, de franceses porque una, una rama de la familia era de la, de la zona limítrofe con, con Francia y eran hugonotes. Pero eso viene por el lado de los Dullé, que es el único apellido, digamos extranjero, que yo tengo. Extranjero con respecto al, a lo alemán, indudablemente.

A : ¿Se cambiaría a algún otro barrio, a algún otro sector?

B : Bueno por razones, por razones de, de sobra de espacio.. Esta casa la construyó mi abuelo en un tiempo en que ehm.,. se usaba la casa muy grande. De manera que ahora que tengo cuatro niños todavía la casa me queda bien. Pero son quinientos sesenta metros cuadrados.

A : ¿Qué tipo de trabajo realiza?

B : Yo me dedico justamente a la enseñanza e investigación de la obstetricia, entendiendo por obstetricia, el animal gestante. ¿No es cierto? Hasta que, vuelve a gestar de nuevo, pero es un, una cosa, hay un, un puente ahí con la ginecología... y eh, anexo a esto, y porque hacemos eh enseñanza de posgrado también en el Instituto, tenemos una sección bastante fuerte de transferencia de embriones y de micromanipulación de embriones.... Yo podría definir tal vez el Instituto, es un poquito peso pesado en el sentido que. que todos tenemos especialidad ¿Mm? Tenemos eh, tres pe hache de (Ph.D) en el Instituto, eh dos doctorados y un pre Ph.D., digamos. Ese es el, ese es el ‘staff’. Sí. Yo creo que en, Y’O creo, modestia aparte, eh creo que en, en todo lo que es reproducción estamos muy bien.

En este entrevistado hay un posesionamiento de la persona frente al entrevistador y un poco de sí mismo. Todo está relacionando: su familia, su origen alemán, la casa grande en que reside, sus grados académicos, su éxito laboral. Desde el momento en que empieza a hablar, el entrevistado usa una forma un tanto presuntuosa de tomarse tiempo antes de hablar, usando una pausa vocalizada “eh...” [?e:], “ehm...” [?e: m] como marcador apelativo, característico de un nivel socioeconómico alto, donde lo importante es mantener el turno de habla y no tanto el contenido de lo que se dice... La primera pregunta “¿Ha vivido siempre en Valdivia?” no la responde directamente, sino que antepone inmediatamente el estatus de su padre “... mi padre, que era abogado [...] se trasladó aquí a Valdivia, y eso fue el año 45 al 46”, para empezar a hacer un esquema de quién es él frente al interlocutor: un hombre de ascendencia alemana, en primer lugar y francesa, en segundo lugar, donde lo extranjero es lo no alemán, dejando de lado que, como chileno, lo extranjero sería lo no chileno. Todo ello, enfatizado con una intencionalidad informativa de mucha seguridad entonacional de tonos que bajan y de marcadores de modalidad como “muchísimo tiempo”, “indudablemente”. Después de presentar su posición hereditaria, agrega a su estatus el tamaño del lugar de residencia, donde “por razones de sobra de espacio” en una casa de “quinientos sesenta metros cuadrados”, podría considerar la idea de cambiarse a Otro lugar. A estos antecedentes, posteriormente, antepone información sobre su actividad de trabajo, conocimiento especializado y relaciones con sus colegas que revelan un ejercicio de poder supuestamente basado en lo profesional “yo me dedico a la obstetricia entendiendo por obstetricia el animal gestante ¿No es cierto? Hasta que vuelve a gestar de nuevo...” Primero el ‘yo’ y después el ‘nosotros’ inclusivo ((—mos}), del grupo donde pertenece y de cuyo éxito él es parte: “... hacemos enseñanza de postgrado...”; “tenemos una sección bastante fuerte de transferencia de embriones...”; “todos tenemos especialidad”. Y termina con una autoevaluación “modestia aparte” de cuán satisfecho está de sí mismo y del grupo de su pertenencia “... estamos muy bien”.

3.2.      Entrevistado (B) : estrato bajo, 24 años (generación 2), sexo masculino

                        Entrevistadora (A): estrato alto, 39 años (generación 2), sexo femenino.

 

A : Dígame, ¿Cuántos hermanos tiene usted?

B : Nosotros éramos… éramos como siete más o menos pero se nos, se nos fue uno.

A : Ya, y dígame una cosa eeeh… ese hermano, ¿Cómo se le fue a usted?

B : Eh… fue, tuvo un accidente deee, de trabajo que trabajaba en laaa… en la municipalidad. Era contratado. Y entonces él fue queee… cayó, no sé si iba comiendo su sanguchito, entonces se cayó y se pegó en el cerebro […] Mu, murió en el hospital. Murió en el hospital. Y yo no sabía nada de esa cuestión del accidente, ¿no ve que yo anduve… en un paseo en la Saval?

A : Ya . Y…y, y ¿Qué paseo era ése que tenía usted?

B : Eh, un paseo de unnn… de un deportivo de por aquí.

A : Y ustedes como deportivo, ¿Han salido alguna vez primeros?

B : …Sí, a veces no más sí, porque un día tuvieron un torneo aquí, la Monte Verde… yyy sacamos el primer lugar. Fue un… un cordero.

A : ¡Ah, mire qué estupendo!

B : Claro. Fue un cordero y estuvimos compartiendo aquí, con los muchachos aquí que son tranquilamente, no, no son los que digamos, los caba… unos unos cabros de la calle, he… unos cualquiera que… no son prepotentes tampoco. Ahora, este año si Dios quiere, vamos a entrar a un campeonato de los barrios.

A : Ya. ¿Y quienes entran a jugar ahí?

B : Ahí entramos a jugar toda la serie, a entrar a jugar mini, juveniles… infantiles, segunda, primera. Hasta la serie adulto (s).

A : Ya. Ya.

B : Claro. Aquí, aquí hay harto niñito chico que leee, le encanta el futbol también. Mocositos chiquititos.

A : Ya. Dígame una cosa eh, ¿Usted qué hace?

B : ¿Yo? Por este momento yo estoy sin trabajo. Yo soy… a mi me gusta pintar. Soy concre… Me gustaaa la cuestión concretero.

A : ¿No ha ido usted a la municipalidad, al PEM?

B : No, porqueee… me, yo sé que la municipalidad me va a decir que… no hay vacante y…

A : Ya. Sí… ¿A usted le gustaría cambiarse de barrio?

B : Mire, por por este momento, yo tengo unos planes porque, como yo hasta ahora no pillo trabajo, y, si a lo mejor, si Dios quiere me… Quiero irme para ¡qué sé yo! Para el norte ¡Qué sé yo! Porque yo estoyyy en una… en la Defensa Civil aquí en Valdivia[…] Eso es para ayudar aaa a la Comuna… De Valdivia.

A : Y dígame una cosa, ¿Qué es lo que hacen en la Defensa Civil?

B : En la Defensa Civil, nosotros estamos, en caso de de guerras, terremotos, ayudar a los ancianos ¡qué sé yo! Ayudar a la gente que necesita el apoyo yyy… ¡qué sé yo! Ayudar a las personas… cuando hay un… ¿Cómo se llama?... una maratón ¡qué sé yo!, así… porque hay unas personas que se desmayan, nosotros eh, traemos de primeros auxilios ¡qué sé yo! Primeros auxilios. Rescate.

A : Usted es bien sociable ¿Ah?

B : Claro. A mí, no. A mí me gusta com… A mí me gusta compartir con los amigos, me gusta… divertirme, ¡qué sé yo! Pero no me gusta andar esto chacoteando en la calle, esto peleando así alguna cosa, no… A mí me gusta los los… amigos que sean bien respetuosos, bien caballeros.

A : Y ¿Usted ha pensado en la posibilidad de sacarse la Polla Gol alguna vez?

B : No. Porqueee a veces looo… Según el partido harto difícil. Está harto difícil también.

A : Ya. Y dígame, ¿Sí usted se la sacara que haría?

B : ¡Ah! Yo ahí eh… arreglaría la casa no más y me… trabajaría con esa plata. ¡Si Dios quiere!

A : ¿Cuál es su, cuál de sus hermanos, con cuál de sus hermanos se lleva usted mejor?

B : Con el menor. El menor queee… Es más tranquilo, máaas, más caballeroso.

A : Ya. Y dígame una cosa ¿Qué hicieron ustedes para la Pascua aquí?

B : Aquííí. Aquí nosotros la pasamos más o menos no más. Porque no, no tuvimos nada, noo, no tuvimos plata para comprar esto ¡qué sé yo!, algo para comer, para compartir con la familia, nada, nada.

A : Ya. Dígame una cosa, ¿Qué hace usted para entretenerse?

B : A veces hacemos fiestas. Buscamooos… ¡qué sé yo! Una casa particular, que arrendamos ahí y damos todo(s) y enceramos, toda esa cuestión. Yyy, claro que lo pasamos bien. Nos divertimos, ningún problema… con Carabineros nada, porque nosotros… ningún carabinero a nosotros no(s) puede ‘pescarlo(s)’.

A : ¿No?

B : No. Ningún carabinero nos puede ‘pescarlo(s)’ porque nosotros, es como una… nosotros también pertenecemos al Gobierno.

A : Ya. Dígame una cosa, eeeh… ¿A usted le gustan las, las fiestas, por ejemplo nacionales así como el Dieciocho?

B : ….Más o menos no más. Porqueee… Yo cuando voy a fiestas así más o menos el día dieciocho más o menos, para las Fiestas Patrias, es más o menos terrible no más porqueee, ya el año pasado he ido con cuantos yaaa… chicos que los, que habían matado y… y yo estuve presente cuando ‘pincharon’ a uno a un chico ahí de la Bernardo O’Higgins.

En este entrevistado, el léxico, las estructuras, la manera de decirlo, corresponde al estrato bajo “…éramos siete más o menos pero se nos fue uno”, su hermano “... era contratado. Y entonces él fue que... cayó, no sé si iba comiendo su sanguchito, entonces se cayó y se pegó en el cerebro… Y yo no sabía nada de esa del accidente...”. Desde un comienzo, el entrevistado empieza a estructurar su punto: el compartir. “…Fue un cordero y y, estuvimos compartiendo aquí, con los muchachos aquí, que son tranquilamente, no, no son [...] unos cabros de la calle, eh... unos cualquiera que... no son prepotentes tampoco”. Su discurso se traduce en un sentimiento solidario con la gente de su barrio, con sus amigos, con su familia. Tiene un sentido de pertenencia bastante importante y es afectuoso para tratar a los niños “Aquí, aquí hay harto niñito chico […] Mocositos chiquititos”. Asume su estrato social, pero sí tiene ganas de salir, de hacer algo más: “…yo estoy sin trabajo”, pero “Yo soy... a mí me gusta pintar. Soy concre... me gustaaa la cuestión concretero”. Sin embargo, no tiene muchas posibilidades y las asume: “…yo sé que la municipalidad me va a decir que... no hay vacante...”, mas “... si Dios quiere me... quiero irme para iqué sé yo! para el norte...”. Y para ello, asume un compromiso con la ayuda solidaria a través de la Defensa Civil, ya que como miembro de la institución “Ningún carabinero nos puede pescarlos porque nosotros, es como  una... nosotros también pertenecemos al Gobierno”. Tiene una necesidad de protección que busca porque hay algo que a él no le gusta de su generación, de su grupo de amigos de su edad, que no son ni tranquilos, ni caballeros como el hermano con quien se lleva mejor y los niños. Por ello, no le gustan las fiestas, ya que “es más o menos terrible no más porquee, ya el año  pasado he ido con cuantos yaa... chicos que los, que habían matado y ... y yo estuve presente  cuando ‘pincharon a uno’…” Su vida es más o menos trágica; la vida y la muerte son cosas como que pasan, suceden; lo dice, pero sin mayor internalización, con una relativización de la vida y la muerte de acuerdo a lo que es su realidad. En todo caso no es negativo, ni pesimista. Sí quiere salir, pero los esfuerzos que puede hacer son limitados. No ve mucha salida, ni siquiera a través de la Polla Gol “porque a veces [...] está harto difícil también”. Hay solidaridad y respeto a ciertos valores que persisten, pero busca protección en los símbolos de fuerza: Carabineros, Defensa Civil; se identifica con los niños (los desvalidos).

 

4. Discusión

 

            El análisis crítico del discurso de los extractos seleccionados de las entrevistas evidencian que el lenguaje es una creación real de la práctica social. Las variaciones en estructuras lingüísticas del nivel autónomo del discurso se observan y correlacionan con diferentes estructuras sociales. Así, el entrevistado del estrato social alto trata de mantener el turno de conversación, controlando el tópico de la misma y usando marcadores discursivos y un movimiento tonal cadencioso con expresión de seguridad.

            El informante del estrato bajo, en cambio, acepta el sistema de turnos y la asimetría interpersonal de entrevistador/ entrevistado, Sólo lo rompe, en parte, al insertar muy temprano en la entrevista la característica temática central de su visión de mundo: el deseo solidario de compartir, El nivel autónomo de estos dos estratos coincide con lo esperado en la situación semiformal de entrevista, pero con un contraste claro en cuanto al dominio léxico-estructural y organizacional del lenguaje. El representante del estrato bajo muestra un léxico y estructura más informal e inconexa donde se observan las partidas falsas; el uso reiterativo de marcadores modalizadores (muletillas) que interrumpen la cohesión de su relato; la reiteración repetitiva de algunos ítemes léxico estructurales (“... ayudar: a los ancianos ¡qué sé yo!, ayudar: a la gente que necesita apoyo y y y... iqué sé yo! ayudar a las personas...”; A mí me gusta com... a mí me gusta compartir con los amigos, me gustadivertirme ¡qué sé yo!”; “Nos divertimos, ningún problema... con Carabineros nada...”; “... Yo cuando voy a fiestas así más o menos, el día dieciocho más o menos para las Fiestas Patrias...”); e interferencias referenciales a nivel morfonológico como la elisión de [-s] plural y la realización ‘los/ por { -nos) “...damos todo(s)...”; “...ningún carabinero a nosotros no(s) puede percarlos. donde todo/ todos. no/nos/-los tienen referentes distintos.

            Desde el punto de vista de los procesos cognitivos, del proceso inferencial de la visión de mundo que tiene el entrevistado y de Ja imagen de sí mismo que desea comunicar, los extractos discursivos, en concordancia con lo afirmado por Fowler (1985) y Kress (1985), evidencian que los diferentes grupos necesitan reafirmar diversas ideologías, que el dominio de la práctica lingüística les permite articular, ya sea en la forma de experiencias, creencias, valores. Así, podemos dilucidar su conocimiento y su relación con la estructura de clases y los intereses de clases, el modo de producción económica y las formas de conocimiento en prácticas sociales específicas. En este sentido, el informante del estrato alto fundamenta su yo en su herencia y tradición familiar (el ancestro alemán y el pertenecer a una familia de profesionales): “mi padre era abogado”, donde el dinero no es problema para lograr sus propósitos y bienes materiales: “Esta casa la construyó mi abuelo...me queda bien. Pero son quinientos sesenta metros cuadrados” y “... sobra espacio” y donde el trabajo bien remunerado es algo que se merecen: “todos tenemos especialidad”, “estamos muy bien”. El representante del estrato bajo, en cambio, fundamenta su visión de mundo en valores inalienables, reconocidos por la sociedad: la solidaridad de grupo, la unidad familiar, la protección de los niños, la entretención sana, el trabajo como esfuerzo y como orgullo por alcanzar sus objetivos. El estrato bajo muestra, además, un deseo de cambio, con una aceptación de la realidad que  no es ni negativa, ni pesimista: las cosas son así y poco o nada pueden hacer para cambiarlas “…por este momento, yo tengo unos planes porque; como yo hasta ahora no pillo trabajo, y, si a lo mejor, si Dios quiere me... quiero irme para ¡qué sé yo! para el norte ¡qué sé yo!”. A pesar de ello, hay un sentido de pertenencia de solidaridad muy fuerte, un deseo de compartir con la familia “Aquí nosotros las pasamos más o menos no más. Porque no, no tuvimos nada [...] algo para compartir con la familia, nada”.

            El análisis presentado ha hecho posible constatar que el hablante, al relatar sucesos interactivos presentes o pasados, a través de un mensaje que quiere que sea recibido con precisión, hace una selección, a través de un razonamiento lógico, de los elementos caracterizadores del mensaje (el nivel autónomo del discurso), la situación interactiva que lo contextualiza, de acuerdo a su propia experiencia cognitiva y de la intención comunicativa que tiene (el nivel cognitivo ínferencial del discurso), creando así una relación interactiva que revela no solo el mensaje directo en cuanto a su contenido referencial, sino que también su visión de mundo y su propia imagen c identidad.

 

5. Conclusiones

 

            A través de esta selección abductivo-inferencjal de extractos de entrevistas que reflejan la intención comunicativa directa y subyacente del hablante, se ha demostrado que los entrevistados comunican: l. las relaciones que se establecen entre los grupos sociales e instituciones y, por ende, entre las personas que pertenecen a dichos grupos e instituciones (la familia, el lugar de trabajo, el gobierno); 2. el acceso privilegiado a recursos valorados por la sociedad (trabajo, educación, riqueza, estatus social); 3. el control que se establece a través de estos recursos, por parte de estos grupos u organizaciones, o sus miembros, en las acciones de otros grupos u organizaciones, o sus miembros, creando dependencia social, identidad con el grupo de pertenencia, deseo de acceso a los otros grupos, deseo de cambio o mantención del estatus quo; 4. el control que establecen estos grupos u organizaciones, o sus miembros, se expresa de modos diferentes en base a variables tales como el estrato social de los interlocutores. Como 10 señala van Dijk (1996:84-85), el análisis crítico del discurso deja en claro como el poder se expresa, se reproduce y legitima a través del lenguaje.

 

 

Bibliografía

 

 

Cepeda, G., M. Khebian. A. Barrientos. J.C. Miranda y A. Brain. 1988. El habia de Valdivia urbano. Primera empa de una investigaeiön. Valdivia: Imprenta América. FONDECYT, UACH.

Cicourel, A. 1980. «Three models of discourse analysis: the role of social structure»,    3:101-132.

Fowler, R. 1985. «Power», en T. van Dijk (ed.) Handbook of discourse analysis, Vol. 4. Londres: Academic Press, Inc., 61-82.

Francis, W. 1983. Dialectology: an introduction. Londres Longman Group Ltd.

Gumperz, J. 1978. «Sociocultural knowledge in conversational inference», 28th Annual Round Tahle Monograph Series on Language and Linguistics. Washington, D.C.: Georgetown University Press, 38-54.

Kress, G. 1985. (‘Ideological stmctures in discourse». en T. van Dijk (ed.) Handbook of discourse analvsis, Vol. 4 Londres: Academic Press. Inc., 27-42.

Rumelhart, D. 1978. «Understanding and summarizing brief stories», en D, La Betge y S. Sammuels (eds.) Basic processes in reading: perception and comprehension. Hillsday, N.J.: Erlbaum, 265304.

Van Dijk, T. 1996. «Discourse, power and access», en C.R. Caldas-Cou1thard y M. Coulthard (eds.). Texts and practices. Londres: Routledge, 84-104.

 

 

 

 

Nota a “Ejemplo de un análisis crítico del discurso”

 

 

            El artículo de Cepeda y Mujica del año 2000 aborda el estudio del discurso entendido el texto oral o escrito como una práctica discursiva que implica tanto la producción como la interpretación del texto en relación con o como parte de una práctica social (Fairclough, 2008). Para ello analizan una muestra de dos entrevistas a hablantes masculinos de Valdivia que pertenecen a estratos socioculturales distintos. Las autoras, tienen, a mi juicio, el mérito de aplicar a los estudios del discurso la perspectiva del ACD, además de considerar una muestra de habla oral; novedoso para la época, al menos en las revistas de lingüística publicadas en Chile que revisé para comprobarlo.

            Invito, por tanto, a leer este análisis que centra su atención en el posicionamiento del entrevistado frente al entrevistador a través de la representación de identidad, imagen de sí mismo y visión de mundo, es decir, el posicionamiento del “yo” en la interacción en situación de entrevista. Esto, porque en la conversación y, particularmente, en la entrevista, se pueden observar propiedades del habla que son indicadoras de poder o estatus, tales como la toma de turnos, las interrupciones, la gestión de los temas (Van Dijk, 2016). Consecuentemente, las autoras observan diferencias en la mantención de los turnos, el control del tópico y el uso de marcadores discursivos para estructurar y dar coherencia al discurso, que se correlacionan con las características socio-culturales de los entrevistados.

 

Dra. Yasna Roldán Valderrama

Universidad Austral de Chile

 

 

 

 

 

 

 

 



* Artículo publicado en Documentos Lingüísticos y Literarios N° 23 (21-28), 2000.

[1] Resultados parciales de proyecto de Investigación UACH S-98-14 financiado por la Universidad Austral de Chile.

 

 





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